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Nosotros

 

NUMANTIA HORSE, promueve el turismo ecuestre en la provincia de Soria, mediante rutas a caballo por los innumerables parajes de nuestra geografía provincial.

Compuesta por profesionales y expertos jinetes, conocedores de los caballos y de nuestras tierras, recorremos nuestra provincia haciendo gala de nuestra naturaleza, historia y tradiciones.

Partiendo de nuestra base en Garray, a 4 km de Soria, Cuadra Antares, magnifico centro hípico a orillas de rio Duero, se nos abren las puertas de un deleite de rutas, que combinan la gran diversidad natural de nuestra provincia.

En jornadas de unos 30-35 km diarios, nos desplazamos por parajes sin parangón, donde ríos, bosques y montañas se abren ante nuestro ojos y nos trasmiten las sensaciones de nuestra tierra Castellana y como no podía faltar al final de cada jornada el merecido descanso, cada noche en un alojamiento cuidadosamente elegido para el disfrute de nuestros compañeros jinetes.

Tiempo para el descanso para los enamorados de la naturaleza y los caballos; para los amantes de una buena mesa degustando los sabores de la más pura cocina castellana acompañada por los magníficos vinos de "Rioja " y "Ribera del Duero". Cada paso en nuestros caballos nos va a permitir disfrutar de la vida en la naturaleza, con la tradición, con la bella estampa que forma naturaleza y caballo.

Todo el personal de Numantia Horse, dirección, guías, personal de apoyo logístico y auxiliar, está expresamente preparado para la realización de esta actividad, con total conocimiento de aquellas disciplinas necesarias para posibilitar el disfrute de estas jornadas y dotados de los medios necesarios, para hacer de esta actividad de aventura, algo placentero y fácil. Conjugar deporte con descanso y relax. 

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Nuestras Experiencias

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"Numancia, aunque inferior en riquezas a Cartago, Capua y Corinto, respecto a valor y distinción fue igual a todas y, fue la mayor gloria de Hispania. Esta ciudad , sin murallas ni fortificaciones y situada en una prominencia en las inmediaciones de un río, con una guarnición de 4.000 celtíberos sostuvo ella sola el ataque de un ejército de 40.000 hombres durante 11 años,  y no sólo eso sino que también logró rechazarlos fuertemente en diversas ocasiones y les hizo formar vergonzosos tratados. Finalmente, puesto que se trataba de una ciudad que no podía ser conquistada, se vieron obligados a llamar al general, Escipión, que había destruido Cartago”. (Tito Livio, XXIX)